* Ventura -N-, preso en Tlaxcala, acusa a mandos penitenciarios de encabezar red criminal dentro y fuera del penal; denuncia amenazas, golpizas y hasta incendios como represalia
APIZACO, TLAX., martes 12 de agosto de 2025.-Un video grabado desde las entrañas del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Apizaco ha destapado un escándalo que sacude al sistema penitenciario de Tlaxcala: presuntas extorsiones, golpizas, asesinatos y hasta operativos delictivos coordinados desde el interior con la participación de autoridades.
El denunciante, identificado como Ventura -N-, privado de la libertad, rompió el silencio el pasado 12 de junio a través de una querella presentada por sus familiares ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción. Acusó a mandos del penal de someterlo durante más de un año a pagos forzados de entre 2 mil 500 y 3 mil 500 pesos mensuales para conservar su puesto en el taller de pinzas y evitar sanciones o aislamiento. Entre las pruebas, anexó datos bancarios y transferencias que, asegura, están ligadas a un comandante.
Pero las acusaciones van más allá: Ventura afirmó que él y otros internos eran sacados del penal para perpetrar asaltos en gasolineras y, en casos extremos, asesinatos. Su esposa también acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala para denunciar amenazas, traslados arbitrarios y represalias orquestadas por altos mandos penitenciarios.
El 31 de julio, Ventura difundió un video desde su celda en Apizaco, relatando supuestos robos, palizas y homicidios como método de control dentro del penal. El material, viral en redes sociales, incluye un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum para proteger a su familia, luego de que la vivienda contigua a la de sus seres queridos fuera incendiada como advertencia.
Según su testimonio, tras negarse a continuar con los pagos de extorsión, fue despojado de sus pertenencias, removido de su puesto y trasladado de manera sorpresiva a Apizaco. Un comandante, dijo, lo amenazó asegurando que “sabían cómo hacer que pareciera algo natural” si le pasaba algo.
Las acusaciones salpican no solo a los mandos señalados, sino a directivos del sistema penitenciario estatal, a quienes se les atribuye encubrir o beneficiarse de estas operaciones ilícitas.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que inició investigaciones internas y aplicó vigilancia especial a Ventura, argumentando que tenía conflictos con otros reclusos. También prometió colaborar con la Fiscalía General de Justicia y la Fiscalía Anticorrupción para esclarecer los hechos.
Sin embargo, hasta ahora ni la Fiscalía ni la Comisión de Derechos Humanos han dado a conocer avances ni medidas de protección adicionales para el denunciante, quien continúa tras las rejas en medio de un ambiente que él mismo describe como un verdadero “infierno penitenciario”. (EP)